domingo, 17 de agosto de 2014

Ensayo
El hombre pobre, no carece de oportunidades, pues las oportunidades son las mismas para todos, el hombre pobre carece de reflexión y esta impide el razonamiento para la toma de decisiones, el pensamiento se forja desde el hogar , muchas veces las ideologías son heredadas, curiosamente no solo de generaciones familiares, sino también culturales, he de ahí donde surgen las diferencias en el deseo de progreso y el “estancamiento” por asi decirlo,  actualmente abundan más los hombres cegados y conformes a la supervivencia que los hombres con una visión innovadora y deseosa al cambio y el progreso, aquí solo hay una respuesta a eso, se vive en gregarismo, los pensamientos son gregaristas, la modalidad de pensamientos es conformista y transcultural y todos sabemos que la rebelión a éste es lo que hace la diferencia, el buscar otros caminos aumenta nuestras posibilidades de descubrir y adquirir cosas nuevas, basta con dar el primer paso y estar dispuesto a arriesgar lo que se tiene.
Actualmente se puede observar que existe un desequilibrio entre ricos y pobres, los ricos son cada vez más ricos y los pobres cada vez más pobres, y todos estos en una misma proporción, la clase media ya no es mayoría en algunas sociedades. Otro de los factores por los cuales quizá no abunden las personas ricas puede ser porque la riqueza o altos ingresos económicos representan poder o superioridad ante la gran cantidad de subordinados, por tanto a la élite no le  es conveniente que se igualen las riquezas de ellos con las de otros, de esta forma el poder también disminuye para los que ya lo poseen. Las personas con bajos ingresos siguen creyendo que el progresar económicamente y poseer riqueza es meramente misterio, pero los grandes personajes elitistas saben que no es así, el misterio ha sido descubierto y el secreto revelado, pero solo unos cuantos los han utilizado, pues como bien da a entender la lectura, la riqueza se debe buscar, y crece dondequiera que el hombre ejerce energía, y como bien se dice, el que anhela riqueza, la buscará y la tendrá, pero ésta nunca llegara caída del cielo. La actualidad es desequilibrada porque los pobres siguen esperando con excesiva fe que el oro efectivamente caiga del cielo y llegue a las puertas de sus casas, me atrevo a decir que si esto llegara a pasar no tardarían mucho en regresar a su ciclo de pobreza, es una de dos formas, si tuvieran el oro caído del cielo y sintieran temor a perderlo pues serian prácticamente igual de pobres y aun peor, prisioneros, y si se dispusieran a gastar lo más que pudieran en satisfacer sus “necesidades” lo gastarían en un abrir y cerrar de ojos, y aun peor, en cosas que ni siquiera son indispensables en sus vidas. Muchos llegan a confundir las necesidades con los deseos, a esta altura ya es momento de que aceptemos que este es precisamente el trabajo de los medios publicitarios y la mercadotecnia, si el ser se dispusiera a hacer una lista de lo que usualmente compra y otra de lo que necesita para vivir podría darse cuenta que se ahorraría una gran cantidad de dinero que podría estar invirtiendo en otra fuente que le proveería más ingresos, incluso le permitiría gozar de más lujos, pero por naturaleza todo humano busca satisfacer sus deseos, siempre viene la tipica frase, “Me voy a morir algún día”, y cree que la felicidad consiste en gastar más de lo que se tiene día tras día para satisfacer algo que no proveerá nada, una satisfacción momentánea, porque supuestamente la felicidad es disfrutar de pequeños momentos, me rehúso a ese pensamiento, la felicidad es la satisfacción de haber superado los obstáculos para construir momentos duraderos, la satisfacción es el producto de la superación de adversidades, no más que eso mismo.
A todo hombre en algún momento de su vida se le han llegado a presentar oportunidades, muchas han sido aprovechadas, muchas se han dejado ir consiente e incluso inconscientemente, y esque el hombre como tal es necio y conformista por naturaleza, todo parte del pensamiento transcultural que mencione ya anteriormente, si se contrastan los hombres de décadas pasadas con los actuales podemos encontrar cierto parecido en cuanto a necedad, pero tratándose de éste, el futuro actual, se justifica el hecho de que la personalidad de la mayoría de los individuos sea desconfiada, pues no solo por relatos de fuentes externas se ha visto la perdida brutal de ingresos a causa de malas inversiones, robo o engaños, sino también experiencias personales, no necesariamente en inversiones, quizás este sea un factor del hombre para contenerse a dar el paso al riesgo. Grandes son las masas que creen que los ricos obtienen sus riquezas por mera suerte, tristemente viven en una idea equivocada. Se ha tenido una idea errónea del significado de la suerte, pues como tal no consiste en esperar que por arte de magia los tesoros se presenten por sí solos, sino se trata de aprovechar las oportunidades casuales e inesperadas que trae la vida y por consiguiente tener suerte al tomar buenas decisiones o también se puede referir a suerte el simple hecho de que se presente una oportunidad deseada, pero una buena decisión es aprovechar la oportunidad, pues  la oportunidad no desperdicia tiempo con las personas que no están preparados para aprovecharlas, sino que busca presentarse a otra persona que esté dispuesta.
Todo progreso surge del deseo mismo de progresar, pues de esta forma el individuo se dispone a buscar las alternativas a solución a su pobreza y su disposición a sacrificar la satisfacción de deseos. La prosperidad de una sociedad depende de la prosperidad financiera individual, y esta solo se consigue si se adopta un estado de rebelión en el que el individuo note su carencia y desee descubrir y aplicar las leyes del oro.
El hombre más rico de Babilonia Algamish nos dijo, “Encontré el camino a la riqueza cuando decidí que una parte de todo lo que ganaba era mía para ahorrarla. Y así también lo deberás hacer tú.” La lectura nos habla de que las necesidades humanas se ajustan al capital que se dispone, por lo tanto, si una décima del salario total es apartada, el bolsillo encontrará la forma de suplir todas las necesidades de forma satisfactoria sin necesitar la décima faltante, es parte del mismo ser encontrar estrategias de supervivencia. Todo el ahorro acumulado no sirve de nada si se encuentra congelado, no es tesoro si este mismo aprisiona la libertad del dueño al tener temor de perderlo, solo teme el que no produce constantemente por lo tanto se deben hacer inversiones adecuadas para que el oro trabaje por si solo y se reproduzca e incluso sea posible llegar a triplicarse, claro, se ha sabido de casos en los que se hacen malas inversiones, por eso se debe pedir consejo al sabio, personas ricas con la suficiente experiencia que les ha traído el tiempo, es conveniente no invertir mucho en una sola cosa, pues un rembolso pequeño es mucho más seguro y deseable que un gran riesgo a la pérdida.

Como conclusión, existen más pobres que ricos  porque el pensamiento transcultural evita que tomemos iniciativa para lograr la riqueza que deseamos y como producto del mismo pensamiento la clase baja sigue creyendo en la suerte como la proveedora casual de ingresos económicos a la puerta de su casa sin realizar esfuerzo alguno, si los pobres se propusieran elevar sus ingresos económicos y tomara iniciativa en estar dispuestos a arriesgarse a revelarse y tomar el camino diferente, muy probablemente se toparian con estos secretos del manejo de oro, y fácilmente lograrían su propósito, pero el rico debe pasar y superar diversos obstáculos para ser rico, pues de otra forma no valoraría sus riquezas y las gastaría en deseos innecesarios, es correcto que una persona sea pobre para poder ser rica, pues si ponemos como ejemplo el haber heredado, es el ejemplo perfecto para explicar que eso no significa riqueza, pues por lo general cuando alguien hereda no dura mucho en perderlo todo. La riqueza se consigue con el deseo y la iniciativa individual que tiene cada ser y las oportunidades se presentan de igual forma para todos, solo está en querer asumir responsabilidad para poder poseer gran tesoro.
Cindy Dorantes.

Bibliografia:
Clason, G. (1994) El hombre mas rico de Babilonia. USA

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